Los equipos de alto rendimiento se componen de personas bien entrenadas y cohesionadas por un sentimiento común de eficacia colectiva.

¿Es su bufete de abogados un equipo efectivo y eficaz?

Crear equipo no es asunto fácil, pero sí imprescindible para una empresa del siglo XXI. Las empresas que priorizan la colaboración y el diálogo entre compañeros de trabajo, formalizan estos valores como pilares básicos de su entidad para así conseguir un alto rendimiento.

Para tener un espíritu de cohesión, siempre hay que empezar respondiendo a la pregunta ¿quiénes somos? Una cuestión que forma parte del conocimiento de uno mismo desde el enfoque laboral. Existen muchos tipos de nociones en este ámbito, pero podemos destacar habilidades, virtudes y defectos, y su capacidad de trabajo en equipo, como fundamentales.

¿Qué características diferencian a un grupo de un equipo?

  1. Un objetivo común que alinee los objetivos individuales. Un equipo se expresa bajo una conversación común, es decir, no existe ni el “yo” ni el “ellos”, sino el “nosotros”. La importancia del lenguaje que empleamos en el despacho es fundamental.
  2. Un equipo se mueve por una emoción única que motiva una acción de trabajo conjunto. Si el objetivo es común, la emoción debe ser la misma, por encima de los sentimientos que experimenten cada uno de los compañeros individualmente.
  3. Una creencia común respecto al objetivo que condicionará indefectiblemente sus resultados. Gracias a esa meta matriz, los integrantes se transformaran en un equipo autónomo, distinto y superior, en el que todos sus miembros suman.
  4. Las relaciones personales deben ser de confianza entre todos sus miembros. Fomentando la sinergia y colaboración. Así, se generará sentido de la responsabilidad mutua, igualdad, y roles preestablecidos y repartidos en busca del bien colectivo.
  5. Por último, un equipo debe tener una cultura propia, esto es, un sistema de símbolos, jergas y derivados, que lo diferencien de cualquier otro.

El trabajo en equipo siempre recoge una mayor cantidad éxitos frente al individualizado. La motivación, el aprendizaje continuo y la empatía con las personas, se fortalecen, transmitiéndose esa positividad y energía que favorece la plena satisfacción de sus clientes. ¿Quiere que su bufete se convierta en un equipo de alto rendimiento? Contacte con nosotros y le ayudaremos a potenciar su despacho de abogados.