Puede que estés pensando en la posibilidad de separarte o divorciarte. Puede que ya hayas tomado la decisión. En ambos casos, hay cuatro puntos que debes tener en cuenta sobre lo que NO hay que hacer. Te los contamos a continuación:

 

 

1. No amenazar al otro con acudir a un abogado.

En estos momentos en los que las emociones están a flor de piel, es fundamental mantener la calma. Utiliza la regla de las 3 R: Respira, Recuerda y Responde.

  1. Respira: Con ello haces funcionar la amígdala situada en tu cerebro, y evitas el “secuestro amigdalar” es decir, que tus emociones tomen el mando y te hagan decir cosas que puedan ir en contra de tus intereses.
  2. Recuerda: Quién eres, tus valores, tu personalidad, ¿te reconoces en esta emoción?
  3. Responde: De acuerdo a cómo eres realmente y de acuerdo a tus objetivos.

 

2. Plantear al cónyuge la separación sin haber trazado una hoja de ruta.

Te lanzamos la siguiente pregunta:

¿Cómo me veo en cinco años?

Para ello, en un papel traza una línea y separa los puntos positivos de los negativos. Sé tan exhaustivo como puedas.

Esta es una de las “preguntas poderosas” unas de las herramientas más utilizadas en un proceso de coaching.

Las preguntas poderosas, lanzadas en el momento determinado y a la persona determinada, producen un impacto en el que la recibe, capaz de desbloquear un estado de inacción o de atasco emocional consiguiendo una gran motivación.

Una separación no es solo una ruptura emocional, sino de toda una forma de vida: Economía, vivienda, amigos, costumbres… No hablemos si además hay hijos en la pareja.

Es por tanto importante tomar consciencia del proceso que vamos a iniciar y de las ventajas e inconvenientes.

3. Deteriorar de forma irreversible la relación con el cónyuge.

Mantén una buena relación con la pareja en todo momento. Créeme, nunca te arrepentirás de tener una relación cordial con tu expareja.

Conscientes de la dificultad que conlleva este aspecto, desde el Proceso SER®, utilizamos herramientas de programación neurolingüística con el objetivo de gestionar el conflicto a nuestro favor. Es posible llevarse bien con la ex pareja, incluso en las ocasiones las complicadas. Si es necesario, incluso alterando nuestra percepción de la realidad y haciendo ver al cónyuge como pariente o si ello no es posible, como un socio.

Responde a la siguiente pregunta:

¿Si quisieras romper una sociedad, te enfadarías con tu socio?

Si tu respuesta es “intentaría una salida cordial de la sociedad”…

¿no crees que tu familia se merece también lo mismo?

4. Delegar los detalles del contenido del acuerdo de la separación a un tercero.

Un abogado de familia conoce la ciencia jurídica, pero sólo tu conoces tu familia. Si finalmente decides romper la sociedad conyugal, no delegues en el juez asuntos que solo tu conoces, tal como decidir sobre la educación de tus hijos o la convivencia.

Hay tantas separaciones como familias.

Los convenios judiciales pueden ser personalizados y elaborados sin límite de tiempo por profesionales de la inteligencia emocional y el coaching.

Una vez determinados los cimientos en las sesiones de coaching, se puede acudir a un abogado de familia para seguir con el proceso.

El Proceso Ser® es un método registrado y creado para determinar por consenso entre los cónyuges los detalles de la vida futura de la familia.

Es un proceso de coaching creado por abogados. Este proceso se complementa con la actuación jurídica de abogados especialistas en derecho de familia. 

 

PROCESO SER®

 

 

Podemos ayudarte.

 

Si necesitas información, llámanos al 625 390391- 954 45 11 13 o envíanos un mail a info@institutodecoaching.com. Estamos en el centro de negocios Remedios Business Center. Avda República Argentina 24, Sevilla. www.institutodecoaching.com