Una vez conseguido el acuerdo de mediación con nuestra ex pareja llega el momento de pensar en nosotros mismos. Debemos aprender a rehacer y disfrutar esta nueva vida.

Los meses de aprendizaje en inteligencia emocional y de retrospección en uno mismo, han resultado un éxito en el cumplimiento de objetivos en la relación con mi ex pareja y con nuestros hijos. Hemos alcanzado un convenio regulador personalizado, limado asperezas y primando el tiempo en calidad y cantidad que vamos a pasar con nuestros hijos.

Parecía imposible, dada nuestra relación hostil y la mala comunicación que manteníamos en ese momento, que nos encontremos ahora en este punto; en una más que aceptable relación cordial marcada por una meta: nuestra calidad de vida y el desarrollo en armonía y en paz de nuestros hijos. Lo que judicialmente no se habría logrado, se ha obtenido por la mediación familiar, y con plenos efectos jurídicos.

 Y tras la mediación. ¿Ahora qué? ¿Cómo comenzar una nueva vida?

  1. Define la emoción que experimentas. ¿Es miedo? ¿Es Ira? ¿Desconcierto? Las emociones en sí mismas no son positivas ni negativas, sino útiles o inútiles para cumplir una función en un momento dado. En concreto, el miedo, la emoción, más poderosa del ser humano es la descompensación entre el reto que tenemos delante y los recursos con los que contamos para enfrentarnos a ese reto. La lógica nos dice que si nos convencemos a nosotros mismos de que tenemos suficientes recursos, el miedo desaparecerá por sí solo, puesto que ya no será necesario.
  2. Busca tu coherencia en las cuatro dimensiones del ser humano: Piensas- dices- sientes- haces. ¿Estas siendo coherente con tu manera de ser? Una clienta nos decía que siempre le ha encantado la música. ¿En las últimas semanas qué música has escuchado? Ninguna, respondía ella. Cuando no somos coherentes con nosotros mismos, la infelicidad y la sensación de vacío, están siempre presentes.
  3. Recupera la bandera del liderazgo de tu vida. Poco a poco en las sesiones de coaching, vamos recuperando la coherencia de pensar. Decir- sentir y hacer. Y esa coherencia tiene como primera consecuencia recuperar el liderazgo en tu vida. Formarte en distinguir la queja de la acción, te hará recuperar la bandera de tu vida. Te sentirás responsable de tus actos a todos los niveles, libre de tus decisiones y dueño y soberano sobre ellos.
  4. Aprende a hacer del lenguaje tu aliado. Nuestra manera de elegir las palabras que empleamos tanto al hablar como al pensar, inciden de forma directa en nuestra mente, condicionando nuestros actos y sus consecuencias. “Tengo que ser feliz” sustituirlo por “Quiero ser feliz” es un ejemplo de cómo enviamos a nuestro cerebro  información de recuperación de liderazgo y de control sobre nuestra vida. Programa tu cerebro para cambiar tu vida.

Fórmate en inteligencia emocional, liderazgo y programación neurolingüística, y diseña una nueva vida feliz y positiva.