Como adquirir hábitos de ahorro en épocas difíciles

Entrevista para la mutualidad de la abogacía sobre hábitos de ahorro

Con el inicio de un nuevo año nuestra cabeza suele comenzar a plantear nuevos proyectos:

Quiero independizarme de la firma en la que trabajo y comenzar mi camino en solitario.

Quiero despertarme tranquilo/a cada mañana y no estar preocupado/a de no poder pagar a los abogados que trabajan en mi bufete.

Quiero contar con unos ahorros suficientes para tener una buena jubilación.

Me gustaría tener tiempo para llevar mi facturación al día y sanear mi economía.

¿Cómo llevarlos a la realidad? De todo ello hablamos en la entrevista que nos realizó la Mutualidad de la abogacía dentro del espacio «Tú defines tu futuro».

Decía Nietzche que “si tienes un “por qué” puedes con casi cualquier “cómo”.

La motivación que nos mueve a realizar nuevos proyectos es la clave para el éxito de los mismos. Viktor E. Frankl, psiquiatra, en su soberbia obra “El hombre en busca de sentido” nos habla de la logoterapia o la necesidad de darle un sentido y un significado a nuestras acciones en la vida.

Podríamos decir que para lograr tus objetivos financieros, debes concretar al máximo el por qué. Dotarlos de sentido y significado.

Cuando la meta es lo suficientemente importante para nosotros, la voluntad queda sometida hasta que se logra.

Los cimientos de nuestro plan de acción financiero

Soñar, en contra de lo que podamos pensar a priori, es el primer paso para conseguir nuestras metas financieras. Hay que soñar. Y soñar en grande.

Según la neurociencia, el sistema límbico, aquella región cerebral encargada de las emociones, pone en marcha nuestra dimensión más creativa. Nuestras metas vitales deben paradójicamente estar asentadas sobre un sueño. Este sueño debe ser retador. El camino hasta conseguir la meta soñada no va a estar exenta de obstáculos, y la única manera de que no abandonemos a la mitad (el 80% de los planes sí lo hacen) es que estemos absolutamente comprometidos con la meta.

Los cimientos de nuestro plan de acción financiero deben estar formados por nuestro deseo más ilusionante.

Bajar el castillo del aire a la tierra

La planificación solo es posible cuando sabes adónde vas. Planificar es el arte de “bajar al suelo” los proyectos, metas y sueños que tenemos y que en la mayoría de los casos se quedan en una declaración de intenciones.

Podemos conseguir casi todo lo que pretendamos. Claro que hay asuntos que no dependen de nosotros, que están fuera de nuestro ámbito de actuación y que debemos eliminar de nuestra ecuación. Debemos poner el foco en lo que sí depende de nosotros y concentrarnos en ello totalmente.

Según las teorías de liderazgo de las organizaciones, la característica principal de los líderes es que éstos se centran en la acción y no en la queja. Céntrate por tanto en lo que sí depende de ti y minimiza los efectos de aquello que está fuera de tu círculo de influencia.

Una vez tenemos en nuestra cabeza bien concretado nuestro sueño, debemos bajarlo a la tierra.

La diferencia entre un sueño y una fantasía es que el sueño tiene un plan de acción detrás.

Neurológicamente hablando, debemos pasar la idea, que se encuentra en el sistema límbico o sistema emocional, al neocórtex, o región cerebral que se ocupa de la razón y la lógica. Para ello, utilizaremos la herramienta “plan de acción, en este caso, financiero”.

Los elementos de un plan de acción: Meta-Objetivos-Medio-Motivación

Para llegar a las metas que quieres necesitas una planificación determinada, porque la improvisación en pocos casos funciona. Es fundamental salir del automático y reflexionar sobre qué queremos hacer o adónde queremos llegar. Una vez realizada ésta toma de conciencia, debemos diseñar un plan de acción a corto, medio y largo plazo con micro objetivos diarios.

Un plan de acción es una herramienta de coaching dentro del grupo de las llamadas herramientas de gestión. Normalmente se diseña en un documento (físico o en formato digital) o en otros soportes como una pizarra o incluso un post it que se sitúa en la mesa del despacho.

Según la asociación española de coaching ASESCO, el coaching es un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial mediante un gran conjunto de herramientas que ayudan a cubrir el vacío existente entre donde una persona está ahora y donde desea estar. Sir John Withmore, impulsor del coaching europeo, añade que desarrolla en las personas sus mejores capacidades para ponerlas a funcionar en su día a día.

Las partes del plan de acción financiero

Meta

La meta es la unión de objetivos. Constituye la brújula de nuestro plan. Ha de ser retadora, obtenible, sostenible, respetuosa y formulada en positivo. Debe formularse en abstracto y englobar todos los objetivos, por ejemplo: “Tener mi propio despacho en dos años de forma que pueda vivir del mismo”.

Objetivos SMART

Tal como los describió Peter Drucker, abogado y filósofo, en su libro «la gerencia de empresas» son el acrónimo de las siguientes palabras: Specifics -Measurable -Attainable -Realistic -Timely.

Pongamos un ejemplo: Si un avión que despega de Madrid en línea recta a América, varía solo dos grados la dirección, termina llegando a Alaska.

Con esta metáfora explicamos que el éxito en una planificación financiera consiste en tener pequeños gestos de ahorro diarios mantenidos en el tiempo. Estos pequeños gestos diarios son los objetivos: Diseñalos en el documento de trabajo como si se tratara de un calendario.

Es más importante la constancia que el tamaño de cada objetivo.

Los objetivos deben ser mensuales, pero de revisión semanal. Se tardan 21 días en lograr un hábito de ahorro. Por tanto es de vital importancia que una vez diseñados los objetivos, se cumplan de forma rigurosa, sin fallar ni una sola vez, o el hábito no se implementará.

Para ayudarte a su cumplimiento asegúrate de que sean fáciles de cumplir (attainable), ten en cuenta que estas implantando un cambio en tu ritmo vital. El cambio es lo que más cuesta a las personas, según nos recordaba la doctora Virginia Satir, terapeuta y co-creadora de la programación neurolingüística, por lo tanto, no te dejes llevar por la euforia del momento. Al comienzo es aconsejable pecar de realista (realistic).

Muchos planes de acción fracasan por la desmotivación que supone no poder con unos objetivos demasiado ambiciosos en un comienzo.

Medio

Es el elemento material o tangible que necesitas como apoyo a tu plan de acción financiero.

Si tu meta es la de tener una jubilación tranquila necesitarás contar con una entidad financiera que de soporte a tus ahorros. Si tu meta es fundar un despacho, necesitas un local, realizar publicidad, invertir en marca personal etc.

Motivación

Una buena planificación, aunque llevemos un plan de acción de exactitud matemática, no es suficiente. No debemos obviar el componente humano, que no es otro que luchar contra nuestro estado de ánimo, pereza, dificultades externas de todo tipo que puedan presentarse, o nuestros propios pensamientos derrotistas que nos hagan flaquear.

Debemos conectar de nuevo con nuestro sistema límbico, y en concreto con el sistema dopaminérgico mesolímbico, el centro de nuestro cerebro que activa la recompensa. Este sistema actúa con gratificaciones ante conductas aprendidas, generando el neurotransmisor dopamina. La motivación está muy relacionada con el sistema de recompensa, ya que dirige el comportamiento hacia el cumplimiento de nuestros objetivos.

La mayoría de los planes de acción fracasan por no conectarlos con nuestro sistema cerebral de recompensa. Como hemos dicho, el cambio cuesta, y no serán pocas las ocasiones que tendremos la tentación de abandonar.

Recordemos esa ilusión del comienzo “ si tienes un por qué puedes con cualquier cómo”. La ilusión del comienzo funciona como un potente anclaje para estos momentos, por tanto, recuerda qué te llevó a empezar este plan. Piensa en los detalles de esa jubilación que tanto quieres. Visualízala.

La figura del coach o profesional de la planificación y la motivación resulta muy aconsejable para el diseño correcto del plan. Este profesional además cuenta con la formación necesaria para identificar cuales son tus motivaciones intrínsecas y se asegurará de que sigas enfocado en todo momento.

Define pequeñas recompensas semanales a ejecutar una vez hayas realizado los objetivos diarios, y una recompensa mensual de ámbito mayor. Especialmente la recompensa mensual debe ser muy motivadora. Debe estar concretada al comienzo del pan de acción. Es necesario apuntar que se premia el esfuerzo, no el resultado.

Elabora un contrato formal con tu nombre, objeto del contrato y condiciones de cumplimiento

Recuerda que todo proyecto requiere un compromiso: Establece una «obligación» contigo mismo con forma de contrato. Diseña todas sus partes, sin olvidar fechas de cumplimiento, y en la contraprestación, fija recompensas semanales y grandes recompensas mensuales. Como todo contrato, requiere de tu rúbrica al final del mismo.

Liderazgo: Sé protagonista y no víctima

Abandona expresiones como “si yo fuera…” si hubiera tenido….” A tal persona le resulta más fácil porque no tiene las cargas que tengo yo…”.

Estos pensamientos, centrados en la queja, son propios de aquellos que ocupan el papel de víctimas, y por tanto no lideran su vida, ponen el liderazgo de su vida en manos de los demás.

Por el contrario, toma el papel de protagonista, actúa con proactividad, y sean cuales sean tus circunstancias, pon el foco en tu meta y recuerda que el elemento que más pesa en la ecuación del éxito es tu propia voluntad.

Conclusiones

El éxito depende de estar enfocados en la meta en todo momento. Para ello es fundamental conocer con precisión adónde quieres llegar (specific). Esta toma de conciencia es el paso más importante para elaborar tu plan de acción financiero.

Hay que pensar en grande y soñar en grande. El momento es ahora. Recuerda que con pequeños pasos constantes y una motivación adecuada se consiguen resultados a priori inalcanzables.

Patricia Tudó

Patricia Tudó

Patricia Tudó es abogada con 15 años de experiencia como directiva en varias firmas de abogacía y como directiva de RRHH en la función pública.
Estudió Derecho en la Universidad de Sevilla y Psicología en la Universidad Oberta de Catalunya. Máster en Coaching, Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüística por la Universidad San Pablo CEU (1500 horas). Master en práctica jurídica (800 h). Mediadora por la Universidad Rey Juan Carlos.
Coach certificada por la Asociación Española de Coaching (ASESCO). Miembro de la asociación de Interim Management (AIME). Consultora en RRHH.
CEO de Instituto de Coaching Jurídico y Empresa desde 2014. Dirige un equipo multidisciplinar de especialistas en coaching provenientes de los sectores de la abogacía, psicología, ingeniería, farmacia y economía. Cuentan con 10.000 horas de coaching ejecutivo a directivos y consultoría a sus equipos.

Servicios de coaching jurídico:

1. Al profesional del derecho: Sesiones de coaching ejecutivo para aumentar la productividad personal, profesional, la gestión emocional y las habilidades del abogado.

2. Al despacho, con programas de consultoría sobre neuromarketing, liderazgo, gestión, recursos humanos, mindfulness, legal agile.

3. A sus clientes en la gestión emocional del proceso, en la estrategia procesal y la preparación de la vista.