Divorcio en positivo: estabilidad emocional para tus hijos

Divorcio en positivo, ¿Es posible? La mente de los niños funciona de forma diferente a la de los adultos. Para llegar a su mundo, hay que comprender sus valores, recordar cómo pensabas cuando eras niño, cómo sentías, a lo que dabas importancia.

A menudo los padres aplazan la decisión de divorcio por miedo a que sus hijos sufran un trauma o a “romper una familia”, lo que les hace vivir con una pareja a la que ya no quieren y tienen la sensación de vivir una vida que ya no es suya. Otras veces, viven con culpabilidad el tener que afrontar el momento de comunicar esta noticia a los pequeños y no tan pequeños.

Tras 15 años de experiencia como abogados expertos en psicología, hemos desarrollado en tres puntos lo que realmente les importa a los hijos y que no debéis olvidar para llevar un divorcio en positivo.

Que sus padres se tengan cariño y respeto entre ellos, pasar tiempo con ambos (sea juntos o de forma secuencial) y sobre todo, que sientan que son lo más importante para ellos

Nos sorprendería cómo los niños simplifican la institución del matrimonio. Su mundo se centra en que sus padres estén con ellos, se quieran entre ellos y los quieran sobre todas las cosas.  Aunque parezca aparentemente lo contrario, nada de esto está reñido con el divorcio. Nada impide firmar un divorcio que contenga elementos como que el padre llevará a sus hijos al colegio por la mañana o que la familia desayunará con ambos progenitores los domingos. A veces la situación es tan conflictiva, que es materialmente imposible sentir un mínimo de afecto por la expareja. No es necesario, con que “lo parezca” es suficiente.

La rutina les da seguridad, confianza y es la base de un desarrollo estable

Los niños son muy sensibles a los cambios. Sin embargo, esto no tiene por qué ser incompatible con el divorcio. Para que una separación no sea traumática para ellos se debe cuidar que su vida sea lo más parecida a lo que era hasta entonces y que en todo lo posible sean los padres y no ellos los que realicen todos los cambios en el día a día. Incluso, si hay buena relación entre los padres, y con buena organización, puede establecerse que sean éstos quienes vivan en el domicilio semanas alternas. Para ello resulta especialmente útil que una vez firmado el divorcio, los padres sigan acudiendo de forma mensual al asesor familiar, y organizar los aspectos domésticos.

El estrés de los niños relacionado con la actual situación dependerá de cómo los padres manejen la crisis

Los niños espejean las emociones de sus padres. Según Gene Beresin, profesor de psiquiatría en la Universidad de Harvard y director ejecutivo del Centro Clay para Mentes Saludables en el Hospital General de Massachusetts, la estabilidad emocional de los niños se ve profundamente afectada por su percepción del bienestar emocional de las personas que están a su cargo. Por tanto, los acontecimientos presentes y futuros pueden ser coloreados y matizados por el comportamiento actual de los adultos.  Si ven que sus padres están serenos, felices y positivos con respecto al futuro, ellos les dará confianza, seguridad y será mucho más fácil que afronten un divorcio de manera positiva.

El divorcio en positivo: la figura del asesor familiar

La figura del asesor familiar, es especialmente importante en el divorcio en positivo. Se trata de un abogado experto en psicología y coaching que tramita judicialmente el divorcio. La metodología se realiza por medio de sesiones con un progenitor o con ambos (si hay buena relación), y concluye con la redacción de un acuerdo de divorcio detallado y personalizado. La finalidad que persigue el asesor es el bienestar psicológico y emocional de los hijos y de los progenitores. Este proceso, denominado “Proceso SER®” no se centra solo en el plano económico y de custodia, como tradicionalmente ha sido, sino que recoge entre otros:

  1. La relación personal entre los progenitores.
  2. La relación con la familia política.
  3. La relación con futuras parejas.
  4. Promueve que los hijos vean a ambos progenitores incluso a diario.
  5. Uso de la vivienda familiar por los hijos.
  6. Valores y educación de los hijos (comunión, tratamientos médicos, viajes….)
  7. Cualquier punto que sea importante para el progenitor.

El proceso SER® en definitiva pretende servir de herramienta a aquellas personas que habiendo tomado la decisión de divorciarse, no quieren renunciar a que sus hijos puedan seguir manteniendo el ritmo en sus vidas y la estabilidad emocional.

Un divorcio en positivo que evita la judicialización de la familia y cuida la salud psicológica y emocional tanto de los hijos como de sus padres.

Patricia Tudó

Patricia Tudó

Patricia Tudó es abogada con 15 años de experiencia como directiva en varias firmas de abogacía. Estudió Psicología en la Universidad Oberta de Catalunya. Máster en Coaching, Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüística por la Universidad San Pablo CEU (1500 horas). Master en práctica jurídica (800 h). Mediadora por la Universidad Rey Juan Carlos. Coach certificada por la Asociación Española de Coaching (ASESCO). Miembro de la asociación de Interim Management (AIME). Consultora en RRHH. CEO de Instituto de Coaching Jurídico y Empresa. Dirige un equipo multidisciplinar de profesionales de la abogacía, psicología, ingeniería y economía. Cuentan con 10.000 horas de coaching ejecutivo a directivos y consultoría a sus equipos.

Servicios de coaching jurídico:

1. Al profesional del derecho: Sesiones de coaching ejecutivo para aumentar la productividad personal, profesional, la gestión emocional y las habilidades del abogado.

2. Al despacho, con programas de consultoría sobre neuromarketing, liderazgo, gestión, recursos humanos, mindfulness, legal agile.

3. A sus clientes en la gestión emocional del proceso, en la estrategia procesal y la preparación de la vista.