El síndrome de burnout en la abogacía

Sindrome burnout en la abogacia

La profesión de la abogacía es, sin duda alguna, una de las que más estrés y ansiedad genera en los profesionales. El esfuerzo que hacemos a diario, las largas horas de trabajo y la presión a la que nos vemos sometidos desemboca en problemas mentales. 

A esto también añadimos la alta competitividad que existe en nuestro terreno en los que “se nos exige” estar al pie del cañón. De lo contrario se nos verá como débiles. 

De ahí, que surjan problemas de ansiedad, estrés, desmotivación o el síndrome del burnout (traducido al español como trabajador quemado). En nuestro caso, el abogado quemado. 

El tener que adaptarnos a plazos inamovibles, la presión de exponer algo en poco tiempo, ganar el caso o desarrollar una buena estrategia y que sea favorables para nuestro cliente, son algunos de los factores que llevan a padecer el síndrome del burnout. 

El síndrome del burnout

El concepto “burnout” se remonta a principios de 1970, cuando el psicólogo Herbert Freudenberger, que trabajaba en Nueva York, lo usó para referirse al agotamiento que producía la adición a las drogas. Asimismo, también acogió este término para hacer referencia a la desmotivación que padecían los voluntarios que trabajaban de manera gratuita en su clínica (Schaufeli et al., 2009). 

El próximo año 2022, la Organización Mundial de la Salud reconocerá el síndrome de burnout dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades 

50 años más tarde, el síndrome de burnout está más que generalizado y diagnosticado no solo en la profesión legal. En los distintos sectores este síndrome responde al estrés crónico del trabajo (a largo plazo) como consecuencia del desgaste individual y de la (mala) organización del despacho. 

Para que nos hagamos una idea, más de 60% de los profesionales del sector legal sufren el síndrome de burnout o el síndrome del desgaste profesional (SDP) según la Asociación Humanizando la Justicia. Además, cuanto más edad tiene el letrado o la letrada más afectado se ve y es más propicio a sufrir este síndrome. 

Los profesionales del sector legal que padecen burnout me responden con los mismos argumentos: falta de conciliación, falta de reconocimiento profesional, falta de apoyo por parte del sector legal (despachos, empresas, organización y poderes públicos). 

Nos encontramos ante un grave y serio problema. Sin ir más lejos, el próximo año 2022, la Organización Mundial de la Salud reconocerá el síndrome de burnout dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades. A pesar de estar más preparados, más formados a nivel académico y tener un nivel competencial sin precedentes, estamos más desgastados en nuestro entorno físico de trabajo y cada vez más atacados. 

Estarás de acuerdo en afirmar que nuestra profesión entraña un riesgo psicoemocional importante. 

¿Cómo afrontar el síndrome de burnout en el sector legal?

El burnout puede ser continuado en el tiempo si no lo acatamos a tiempo. Y todo lo que nos suceda en el ámbito laboral lo llevaremos también al personal y familiar. Por ello, antes de pasar a darte unas pautas para aprender a no quemarnos te voy a formular unas preguntas para ver si te sientes identificado o piensas que alguien podría sentirse reconocido: 

  • ¿Sientes que no te gusta tu trabajo? 
  • ¿Estás cansado desde que te levantas? 
  • ¿No celebras los logros profesionales? 
  • ¿Estás tan cansado tanto a nivel físico como mental que no puedes desarrollar correctamente tus tareas? 
  • ¿Tienes dificultades para concentrarte? 
  • ¿Te sientes desmotivado? 
  • ¿Estás todo el día de mal humor y más cuando trabajas? Es decir, para ti trabajo es igual a mal humor y odio 

Si has asentido con la cabeza a alguna de estas preguntas es el momento de parar para no seguir “quemándote” y empezar a adoptar una serie de prácticas saludables que te ayudarán a gestionar mejor tu organización diaria del despacho. 

  • Practica ejercicios de relajación y respiración 
  • Cambia los pensamientos negativos en tu mente por los positivos. No es fácil al principio pero es conveniente decírnoslo a nosotros mismos: “Sé que es difícil pero voy a hacer un esfuerzo hoy por ayudar a mi cliente y ayudarme a mí” 
  • Evita caer en la monotonía y la rutina introduciendo alternativas en tu trabajo con los que obtengas los mismos resultados. Puedes hacer una pausa para desayunar o cambiar de bar, por ejemplo. Cambia de camino a casa, ya sea en coche o en andando. ¡Innova! En caso de que te pierdas siempre puedes recurrir al socorrido Google Maps 
  • Aprende a decir NO: “no puedo atenderte en este momento”; “no puedo responder a tu correo ahora”, “no puedo llamarte ahora”, “no puedo…”. Lo que sea que no te obligue a ir contra lo que no quieres 
  • Evalúa tu estrés. En este caso, te puedo enseñar a evaluarlo y detectar el nivel de estrés que tienes ya que no todas las personas reaccionan igual frente a la ansiedad o el estrés. Una persona positiva tendrá más capacidad para reaccionar ante el estrés que una negativa. 

Como consultora en productividad y bienestar en el sector legal te ayudo a conseguir niveles de estrés más reducidos hasta el punto de eliminarlos de tu vida. Aprenderás a desconectar y a conectar con el “aquí y ahora” (terapia Gestalt) para no centrarte tanto en tu pasado ni estar obsesionado con el futuro que vendrá y que no conocemos aún. 

Uno de los objetivos del Programa Lidera Abogacía consiste en la gestión psicoemocional. Aprenderás técnicas para reducir el síndrome de burnout, a controlar tu estrés y gestión del tiempo en tu despacho así como a tener resiliencia y a desarrollar una comunicación más asertiva. 

¿Comenzamos? 

Patricia Tudó

Patricia Tudó

Patricia Tudó es abogada con 15 años de experiencia como directiva en varias firmas de abogacía y como directiva de RRHH en la función pública.
Estudió Derecho en la Universidad de Sevilla y Psicología en la Universidad Oberta de Catalunya. Máster en Coaching, Inteligencia Emocional y Programación Neurolingüística por la Universidad San Pablo CEU (1500 horas). Master en práctica jurídica (800 h). Mediadora por la Universidad Rey Juan Carlos.
Coach certificada por la Asociación Española de Coaching (ASESCO). Miembro de la asociación de Interim Management (AIME). Consultora en RRHH.
CEO de Instituto de Coaching Jurídico y Empresa desde 2014. Dirige un equipo multidisciplinar de especialistas en coaching provenientes de los sectores de la abogacía, psicología, ingeniería, farmacia y economía. Cuentan con 10.000 horas de coaching ejecutivo a directivos y consultoría a sus equipos.

Servicios de coaching jurídico:

1. Al profesional del derecho: Sesiones de coaching ejecutivo para aumentar la productividad personal, profesional, la gestión emocional y las habilidades del abogado.

2. Al despacho, con programas de consultoría sobre neuromarketing, liderazgo, gestión, recursos humanos, mindfulness, legal agile.

3. A sus clientes en la gestión emocional del proceso, en la estrategia procesal y la preparación de la vista.